
Crema de calabaza con jengibre y crujiente de jamón
Una crema suave y reconfortante de calabaza, realzada con un toque de jengibre fresco y coronada con virutas crujientes de jamón serrano. Ideal como entrante elegante o plato ligero.
Equipo
- Olla grande (para cocer la calabaza)
- Batidora de mano o vaso (para triturar la crema)
- Sartén pequeña (para dorar el jamón)
- Cuchara de madera
Ingredientes
- 1 kg de calabaza pelada y en trozos
- 1 cebolla mediana picada
- 1 zanahoria pelada y troceada
- 1 patata mediana pelada y troceada
- 1 trozo pequeño de jengibre fresco 2 cm, rallado
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 750 ml de caldo de verduras o pollo
- Sal y pimienta al gusto
- 4 lonchas de jamón serrano para el crujiente
Instrucciones
- Sofreír las verduras: En una olla grande, calentar el aceite y pochar la cebolla con la zanahoria durante 5 minutos.
- Añadir la calabaza y patata: Incorporar la calabaza, la patata y el jengibre rallado. Rehogar 2 minutos más.
- Cocer con caldo: Añadir el caldo, llevar a ebullición y cocinar a fuego medio durante 20-25 minutos hasta que la calabaza esté tierna.
- Triturar: Retirar del fuego y triturar con la batidora hasta obtener una crema fina. Ajustar de sal y pimienta.
- Crujiente de jamón: En una sartén sin aceite, dorar las lonchas de jamón hasta que estén crujientes. Dejar enfriar y trocear en virutas.
- Servir: Repartir la crema en platos hondos y decorar con las virutas de jamón crujiente y un chorrito de aceite de oliva.
